El ex ministro de Salud y precandidato a gobernador del Frente para la Victoria, Matias Roby, destaca su condición de médico y se presenta como un hombre un común contra las roscas de la política tradicional. Sin embargo lo apoya una fuerte estructura sindical.

Mendoza está herida, asegura. Así como va, la provincia está destinada a fundirse, asegura.

No hemos accedido a una presentación orgánica de la propuesta integral de Matías Roby. Un recorrido por sus apariciones públicas nos permite destacar diagnósticos e ideas que sintetizamos a continuación:

Promete minería:

“Hay razones que hacen que uno piense en la minería como una salida necesaria… ampliar la matriz productiva de la provincia a través de la minería sustentable… desde que se sancionó la Ley 7.722, la minería es una expresión de deseo. No se puede hacer nada. Lo urgente es discutir para ver si podemos ponernos de acuerdo”.

Habla de “redimensionar la estructura de gastos y la pauta de ingresos, potenciar la economía de sectores consolidados y atraer nuevas inversiones para reconvertir la matriz productiva provincial… Hay que tener una visión crítica de la gestión: no puede ser que las exportaciones en Argentina hayan crecido el 140% y en Mendoza, el crecimiento fue sólo del 50%”.

Sus propuestas más claras se vislumbraron en seguridad. En esa área presentó un plan bajo la supervisión de Marcelo Saín, especialista y actual director de la Escuela de la Agencia Federal de Inteligencia.

El plan reconoce un crecimiento de las modalidades delictivas en Mendoza e incluso sostiene que “la policía regula el delito”.

Poco se ha profundizado al respecto, quizá diera motivos a investigaciones puntuales, algún fiscal podría tomar nota.

Critica que “la política delega en esa misma policía la gestión de la seguridad”  y hace hincapié en que el Ministerio de Seguridad no cuenta con un equipo de gestión capacitado en la materia.

Sitúan el 80% de los homicidios, el 84% de los hurtos y el 95%  de los robos de automotores en el Gran Mendoza.

Para enfrentar ese diagnóstico, el plan de Roby propone tres ejes:

1- Fortalecimiento del gobierno de la seguridad. Pone el acento en recopilación y análisis de información, prevención de la violencia con armas de fuego y gestión de gerencia pública.

2- Políticas de seguridad preventiva. Roby propone acciones vinculadas al deporte, la cultura y la alimentación. Para esta última cuenta con el asesoramiento de Abel Albino. En este eje enumera una serie de ideas que abarcan desde nuevas formas de patrullaje hasta fortalecimiento de la participación ciudadana pasando por infraestructura, cámaras e inteligencia criminal.

3- Políticas de control del crimen organizado. Para delitos vinculados a narcotráfico, análisis criminal e investigación propone una agencia diferenciada la Agencia Provincial de Control del Crimen Organizado.

Con respecto al equipo que lo acompañará en caso de resultar ganador en las elecciones, aseguró que aún no tiene nombres, pero tiene claro el perfil de quiénes deben integrarlo.

“Personas que, como yo, no necesiten vivir de la política, con vocación, decisión y voluntad de transformar la realidad”.