Desesperado, Macri volvió a pedir por favor que no toquen las tarifas de las empresas suyas, de testaferros y socios.

Sus falacias

Todo lo que dice Macri es un gran engaño. No hay proposición suya que no sea mentira o que no esté al servicio de la mentira y el fraude. Porque algunas veces dice algo que suena cierto pero siempre resulta resignificado para engañar. Por ejemplo “vamos a ocuparnos de las empresas distribuidoras”, uno piensa: les pondrán límites, ¡no! se ocupan de que nos esquilmen más.

–          “Esa transformación profunda abarca muchos aspectos, pero especialmente dos centrales para nuestro futuro, que son la verdad y la responsabilidad”. Cuando Macri dice “la verdad” hay un cambio de cámara que hace zoom sobre sus ojos.

Cara de piedra. Insólito, autista, sigue repitiendo que él dice la verdad. No hace falta recordar impuesto a las ganancias, futbol para todos, inflación… decenas, cientos de mentiras probadas.

–          (Los problemas) se nos iban a venir encima como ocurrió en Venezuela.

La permanente apelación a Venezuela, basada en mentiras, estigmatización y una posición rastrera al servicio de alinear a Argentina a la política imperial yanqui y humillar 200 años de diplomacia nacional destacada por su respeto al principio de autodeterminación de los pueblos.

–          Siempre voy a decirles la verdad, tal como lo hice desde el primer día, y ¿saben por qué? Porque los respeto. Porque ustedes confiaron en mí y estoy acá por ustedes.

Brutal. Si podés abstraerte del odio al farsante un segundo, sería importante observar cómo desde este poder ilegítimo se construye un ataque a la salud pública en forma de planificada esquizofrenia colectiva. Como ha sido reiteradamente estudiado por diversos autores de la psicología y la comunicación sistémicas, una de las fuentes de la esquizofrenia es la comunicación paradójica, aquellos asertos inconsistentes y contradictorios en sí mismos que son de imposible cumplimiento y verificación. Lo que caracteriza a esos sistemas enfermos es la imposibilidad de abandonarlos, cosa que ocurre mientras el farsante siga gobernando.

–          No hay futuro posible sin energía

Un engaño. El proyecto de Macri no necesita energía, por eso quiere volver a exportarla. Es una parte más del saqueo que sufrimos. Un proyecto industrial necesitaría energía, este proyecto reprimarizador quiere vender la energía. Por eso Macri nos pide que no consumamos.

–          Es mentira que los subsidios al gas y la electricidad no los paga nadie

Engaña con este latiguillo. Su gobierno no eliminó los subsidios, lejos de eso. Pero, lo central, es que no es la eliminación de subsidios el principal motivo del aumento de tarifas, es el aumento exorbitante que le reconocen a las empresas (de ellos).

–          (Los subsidios) los pagamos todos con más inflación y con deuda.

Otra falacia, con qué se pagan los subsidios es una decisión de finanzas públicas y puede hacerse perfectamente con los ingresos por retenciones a los exportadores de granos (que se eliminaron y disminuyeron) o con el impuesto a la riqueza que se disminuyó a valores irrisorios.

–          Si hubiera habido otra manera, créanme que la hubiera hecho.

Claro que había otra manera: evitar que las empresas saqueadoras cobren precios exorbitantes. Y plata para subsidios habría si no bajaban impuestos a los ricos.

–          ¿Por qué habría tomado una medida que sé que a los argentinos les cuesta?

Tenemos respuesta a esa pregunta de Macri: es el diablo. Un perverso que ataca a los argentinos, nos agrede para destruirnos.

–          Obviamos las mentiras identificables como que en su gobierno hacen obras sin corrupción. Decenas de pruebas que este es el gobierno más corrupto que se haya conocido.

–          Vamos a ocuparnos de las empresas distribuidoras. Para que inviertan como ya viene ocurriendo del año pasado, con inversiones de más de $ 8.000 millones cada año hasta 2021…

Aprovecha para explicarte que las empresas de sus testaferros y socios, Caputo, Lewis, Mindlin, Pagano, funcionan fenómeno. Te cuenta el plan de inversiones, que seguro conoce como si fueran suyas. Igual, no le creas, lo pagamos nosotros.

–          El caso de chilenos y uruguayos

Otra mentira. Chile y Uruguay compran energía a Argentina y suben los precios en buena medida porque Macri les sube las tarifas a sus socios de las empresas energéticas. Chile y Uruguay no tienen industria. Es el modelo de Macri.

–          El negociado de las LED

Macri promociona las lámparas LED. En un remedo incompleto y malo del programa que en su hora implementó Julio De Vido que implicaba la provisión de lámparas de bajo consumo. Pero el dictador de Costa Pobre te da palabras, no lámparas.

Los importadores de lámparas LED son allegados al gobierno. No hay puntada sin hilo. Todo es motivo para un nuevo negociado corrupto.

–          Las leyes mágicas que algunos proponen para bajar las tarifas de la electricidad a los valores del año pasado, claro que suenan bien, pero qué pasa con el agujero fiscal que dejarían… por eso les pido a los senadores y gobernadores peronistas que sean responsables con el futuro de los argentinos y que no voten un ley inconstitucional.

Bochornosa, histórica pieza de lo peor de la historia política nacional. Por supuesto, mentiras, pero también un pedido desesperado de un gobierno de farsantes a los que se les caen las máscaras. Lo de la inconstitucionalidad, por supuesto no es él quien pueda decirlo. Aunque si quiso metes dos jueces supremos por decreto…

–          Un proyecto (el de freno a los tarifazos) que va en contra del presupuesto.

Impresionante. El gobierno que aprobó el 27 de diciembre un presupuesto que, tal como lo mandó, preveía una inflación de 10% y un dólar a $19, y al día siguiente convocó una conferencia de prensa para anunciar que la inflación sería el 15%, ese gobierno que se mata de risa del presupuesto y se burla de los senadores que 24 horas después de aprobarlo se enteran que era de mentirita, ése gobierno “se escandaliza” que no se incluyó el tope a los tarifazos en el presupuesto.

–          Les pido a los senadores que demuestren que existe un peronismo responsable y confiable que no se deja conducir por las locuras que impulsa Cristina Fernández de Kirchner.

Ya Cristina respondió esta frase con un tweet en que llama a Macri “machirulo”. Se ve nuevamente aquí la apuesta del régimen a la vuelta a un bipartidismo de proyecto único.

Esta frase, que es otra confesión de cómo se persigue a la oposición y a sus dirigentes en Argentina, sería pasible de análisis si no constituye por sí misma un delito susceptible de ser denunciado ante organismos internacionales.

Ojalá antes que prospere ese análisis ya hayamos cambiado al régimen argentino.

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