El macrismo quiere que los gobernadores avalen al gobierno más centralista de la historia. A Larreta ya le aumentó la coparticipación por decreto. Ahora quiere hacerlo con Vidal. La mafia gobernante extorsiona a los gobernadores. Las provincias no tienen destino como bien los saben los fueguinos. Pulseada en desarrollo.

Macri y los gobernadores llegaron en busca de mucho y se fueron con poco

La reunión en Casa Rosada registró escasos avances, más allá de la propuesta por el Fondo del Conurbano y la eliminación del impuesto al vino. El Presidente quiere el temario cerrado para el jueves.

A contrapelo de las expectativas oficiales, el presidente Mauricio Macri se fue de la reunión sin cerrar ningún acuerdo con los gobernadores de las 24 provincias durante la reunión que encabezó este jueves al mediodía en la Casa Rosada. Aunque los protagonistas del encuentro fueron el jefe del Estado y los caciques provinciales, ninguno participó de la conferencia de prensa que poco después ofrecieron los ministros Rogelio Frigerio (Interior) y Nicolás Dujovne (Hacienda).

Según explicaron ambos funcionarios, el tema principal de la cita fue la propuesta del Gobierno Nacional para destrabar la controversia judicial ante la Corte, por la restitución del Fondo del Conurbano a la provincia de Buenos Aires.

La iniciativa, tal como anticipó Letra P, implica un acuerdo para que la administración de María Eugenia Vidal retire la demanda que radicó ante la Corte Suprema de Justicia en agosto, a cambio de una salida negociada con la Nación, que finalmente le entregará, en cuotas, una parte de los 50.000 millones de pesos anuales que la provincia de Buenos Aires quiere recuperar, a través de la eliminación del tope de 650 millones de pesos que rige sobre la distribución del 10% del Impuesto a las Ganancias.

Los puntos principales de la propuesta oficial que analizarán los gobernadores tienen una agenda corta. Todos acordaron pasar a un “cuarto intermedio” de una semana, informó Frigerio, para reeditar la reunión el próximo jueves y oficializar la desestimación judicial colectivo, con la pelea por el Fondo del Conurbano como eje principal de esa cesión ante la Corte.

Sin embargo, debajo de la agenda de tiempos breves, surge el condicionamiento que promueve el Gobierno, que resignó algunas partes menores de la reforma tributaria, como suavizar los impuestos sobre el vino y a otros productos de economías regionales, a cambio de obligar a las provincias a realizar un fuerte ajuste interno en sus administraciones y reducir el Impuesto a los Ingresos Brutos, un gravamen clave para cada gobernador, que la Nación les pide reducir en cuatro años a cambio de una oferta oficial que no los convence, quizás porque está atada a las previsiones de crecimiento económico del país.

“Les estamos proponiendo la aplicación de la ley de responsabilidad fiscal, teniendo en cuenta que les estamos devolviendo el 15% que les retenía la ANSeS, y estimamos un crecimiento del 3% del PBI para cada provincia gracias este cambio”, pronosticó Dujovne en la rueda de prensa, sin mencionar que fue la Corte la que obligó a la Nación a devolver ese 15% a Santa Fe, Córdoba y San Luis, mediante un fallo que se dio a conocer el 24 de noviembre de 2015, un día después del balotaje que erigió a Macri como Presidente. En las administraciones provinciales, según confiaron en el Gobierno, esa alquimia no cosecha mucho convencimiento “todavía”.

Para el Gobierno, esa fórmula daría un superávit fiscal que serviría para equilibrar la disminución de los Ingresos Brutos que la Nación quiere imponerle a las provincias, uno de los temas que más espanta a los mandatarios, ya que en muchos casos ese gravamen implica el 70% de los ingresos provinciales.

Esos son algunos de los puntos de la negociación que se conocieron luego de la reunión con los gobernadores, aunque los mandatarios eligieron el silencio de radio ante la posibilidad de participar de la conferencia de prensa que iba a contar, originalmente, con alguno de ellos en una de las tres sillas que estaban dispuestas en la Sala de Prensa de la Casa Rosada.

Cuando concluyó la reunión, sólo quedaron dos sillas, destinadas a Dujovne y Frigerio, que atajaron las preguntas de la prensa, sin más definiciones que el reinicio de las negociaciones, a un ritmo febril de intercambios con todas las provincias durante los próximos siete días.

Para el próximo jueves, confiaron en el Gobierno, Macri quiere contar con el acuerdo sellado para obtener la sanción del Presupuesto 2018 y la ley de responsabilidad fiscal antes del 10 de diciembre, cuando cambie un tercio del Senado y la mitad de la Cámara de Diputados, y comience un período de sesiones extraordinarias, durante el cual el Ejecutivo redoblará la apuesta para negociar la reforma laboral y otra porción del ajuste que impulsa Macri para obtener el “equilibrio fiscal” lo antes posible: quizás, el único consenso que alcanzaron todos los presentes este jueves.

Fuente: Enorsai – www.letrap.com.ar. Link.

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